Redacción.- El presidente de Colombia, Gustavo Petro, temió esta semana una acción militar de Estados Unidos contra su país tras las amenazas del mandatario estadounidense Donald Trump, hasta que una llamada telefónica entre ambos logró desescalar la crisis, según informó The New York Times.
Trump había acusado el pasado domingo a Petro de ser un “enfermo” que fabrica cocaína para enviarla a Estados Unidos, y afirmó que una acción militar contra Colombia le sonaba “bien”, en un contexto marcado por la operación militar del fin de semana para capturar al líder venezolano Nicolás Maduro.
Estas declaraciones generaron una reacción inmediata del mandatario colombiano, quien mantiene una relación tensa con Trump. Petro llamó a la movilización ciudadana para defender la soberanía nacional, publicó mensajes de indignación en redes sociales y aseguró al diario que se sentía “en peligro”.
“Estamos en riesgo, porque la amenaza es real. Fue hecha por Trump”, afirmó Petro a The New York Times, al agregar que temía que Estados Unidos intentara justificar una acción en su contra vinculándolo con Maduro o acusándolo de narcotráfico.
Horas después de esa entrevista, mientras Petro regresaba de Cartagena a Bogotá, fue informado de que Trump quería hablar con él. La llamada se produjo una vez que el mandatario llegó al palacio presidencial, cuando miles de simpatizantes lo esperaban en una concentración convocada por el propio presidente.
Tras la conversación, Trump cambió completamente su tono y escribió en su red social que había sido un “gran honor” hablar con Petro, señalando que ambos discutirán diferencias relacionadas con drogas y otros temas. Además, indicó que se está organizando una visita de Petro a la Casa Blanca.
Según The New York Times, la llamada redujo notablemente la tensión diplomática. Un asesor citado por el medio aseguró que Petro salió “visiblemente mejor” tras la conversación, luego de la cual el mandatario comentó que “parece que vamos a Washington”.
La conversación, la primera entre ambos mandatarios desde que Trump inició su segundo mandato, fue celebrada por el Gobierno colombiano e incluso por sectores de la oposición, aunque aún queda trabajo por definir la fecha, la agenda y las condiciones del viaje, especialmente porque el visado de Petro fue cancelado por EE.UU. en septiembre pasado.
La crisis comenzó el 26 de enero de 2025, seis días después de la posesión de Trump, cuando Petro negó el ingreso a dos aviones con colombianos deportados de EE.UU., alegando que no recibían un trato “digno”.
En respuesta, Trump ordenó imponer aranceles del 25 % a todos los productos colombianos. Aunque la crisis fue contenida ese mismo día, la relación bilateral no se normalizó completamente.
