REDACCIÓN INTERNACIONAL.– El precio internacional del petróleo superó los US$100 por barril, tras registrar un aumento superior al 11% durante la semana, impulsado por los ataques contra petroleros en el Estrecho de Ormuz, la reducción de los inventarios de crudo en Estados Unidos y el encarecimiento del transporte marítimo.
Sin embargo, Goldman Sachs y el economista internacional Robin Brooks, de la Brookings Institution, prevén que los precios podrían bajar en los próximos meses, si se recuperan los suministros desde el golfo Pérsico y disminuye la incertidumbre por el conflicto con Irán.
Según datos citados por Trading Economics, los inventarios estadounidenses de crudo disminuyeron en 8,56 millones de barriles durante la semana que concluyó el 9 de octubre, lo que redujo la disponibilidad y añadió presión a las cotizaciones.
A esta situación se sumaron los ataques iraníes contra petroleros, que afectaron el tránsito por el Estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio mundial de hidrocarburos. También incidieron los ataques con drones de Ucrania contra refinerías rusas, que limitaron la disponibilidad de combustibles.
Goldman Sachs proyecta una caída del petróleo
El equipo de investigación de Goldman Sachs estima que el crudo Brent podría cotizar a US$90 por barril en diciembre de 2026 y registrar un precio promedio de US$80 durante 2027.
La proyección se sustenta en una recuperación gradual de las exportaciones desde Medio Oriente, el aumento de la oferta mundial y una posible reducción de la demanda como respuesta al encarecimiento de la energía.
El banco también calcula que el precio actual del Brent incluye una prima de riesgo de US$25 por barril, asociada al temor de nuevos ataques contra instalaciones energéticas, puertos, oleoductos y buques petroleros.
Economista atribuye los altos precios al temor de una escalada militar
Por su parte, Robin Brooks considera que parte del encarecimiento responde a las expectativas de que Estados Unidos pueda reanudar los bombardeos contra Irán después de las elecciones legislativas de mitad de mandato, previstas para el 4 de noviembre.
El economista sostiene que el mercado está incorporando el riesgo de una nueva escalada militar, pese a que los suministros de petróleo desde el golfo Pérsico continúan fluyendo.
Brooks considera poco probable que el Brent alcance los US$150 o US$200 por barril, incluso ante dificultades en el Estrecho de Ormuz, debido a la capacidad de respuesta de los consumidores, el uso de reservas y la búsqueda de rutas alternativas de abastecimiento.
El impacto de los precios en Argentina
El encarecimiento del crudo también tiene efectos contrapuestos en la economía argentina. Por un lado, favorece los ingresos por exportaciones energéticas; por otro, presiona los costos internos y la inflación.
El índice de precios mayoristas de Argentina registró en septiembre un aumento de 3,2%, el mayor desde abril. La división de petróleo y gas explicó 1,43 puntos porcentuales de esa variación, equivalente a casi el 45% del incremento mensual.
Al mismo tiempo, la balanza comercial energética argentina acumuló un superávit de US$7.834 millones durante los primeros ocho meses de 2026, por encima del saldo positivo registrado en todo el año anterior.
La evolución de los precios dependerá de la recuperación de los envíos petroleros, el tránsito por el Estrecho de Ormuz y el desarrollo del conflicto con Irán. Mientras persista la incertidumbre geopolítica, el mercado seguirá expuesto a nuevas fluctuaciones.
