REDACCIÓN INTERNACIONAL.– El presidente de Argentina, Javier Milei, volvió a cuestionar la carga tributaria al afirmar que “los impuestos son un robo”, durante una intervención en Washington ante empresarios e inversionistas, donde defendió las medidas económicas implementadas por su Gobierno.
El mandatario sostuvo que su administración ha logrado reducir los impuestos en el equivalente a cuatro puntos del producto interno bruto (PIB) en poco más de dos años, sin comprometer el equilibrio fiscal, uno de los principales pilares de su política económica.
Durante su exposición, Milei también propuso ampliar considerablemente la apertura comercial de Argentina. Su objetivo, explicó, es elevarla del 30 % actual a cerca del 90 %, con la intención de aumentar la integración del país en los mercados internacionales.
Sin embargo, el gobernante reconoció que una mayor apertura económica no beneficiaría a todos los sectores por igual. Mientras algunas actividades podrían expandirse y ganar competitividad, otras enfrentarían mayores dificultades para competir con los productos importados, hasta el punto de que algunas empresas podrían quebrar.
Las declaraciones reflejan la apuesta de Milei por una economía con menor presión tributaria, mayor libertad comercial y disciplina fiscal, aunque también ponen de relieve los desafíos que supondría para diferentes sectores productivos una apertura más amplia al comercio internacional
