Mejía, hija de padre dominicano y madre colombiana, conservaría el escaño federal que obtuvo en abril de este año, cuando ganó una elección especial para completar el período de la entonces representante Mikie Sherrill. Con esta nueva victoria, tendría la oportunidad de permanecer en el Congreso durante un período completo de dos años, a partir de enero de 2027.
La legisladora continuaría así su agenda política, enfocada principalmente en asuntos económicos y laborales. El Distrito 11 comprende partes de los condados de Essex, Morris y Passaic, en el norte de Nueva Jersey, una zona que ha experimentado cambios en sus preferencias electorales durante los últimos ciclos.
En abril pasado, Mejía derrotó al republicano Joe Hathaway en una elección especial, con lo que los demócratas conservaron el escaño que Sherrill dejó vacante tras ganar la gobernación de Nueva Jersey.
La política es una organizadora comunitaria y dirigente demócrata nacida y criada en Nueva Jersey. Su trayectoria comenzó en el movimiento sindical, donde participó en iniciativas relacionadas con los derechos laborales, mejores salarios y prestaciones para los trabajadores.
Posteriormente, dirigió la New Jersey Working Families Alliance, organización desde la que impulsó campañas a favor de un salario mínimo de 15 dólares por hora y mayores protecciones laborales.
En el ámbito nacional, se desempeñó como directora política de la campaña presidencial de Bernie Sanders en 2020. También formó parte del Departamento de Trabajo durante la administración del expresidente Joe Biden y ocupó posteriormente un cargo directivo en la organización Popular Democracy.
Sus propuestas y posiciones políticas
Durante su campaña, Mejía defendió una agenda económica progresista que contempla aumentos salariales, mayor acceso a servicios de salud y programas de cuidado infantil universal.
Entre sus propuestas también figura elevar el salario mínimo federal a 25 dólares por hora y aumentar los impuestos a las personas con mayores ingresos.
En materia migratoria, ha expresado su respaldo a la abolición del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Su proyección como ganadora representa la continuidad de una figura demócrata de raíces latinoamericanas en el Congreso estadounidense, con una agenda centrada en los derechos laborales, la economía y las políticas sociales.
