SANTO DOMINGO, RD- Dirigentes y representantes del sector arrocero nacional manifestaron su profunda preocupación tras la reciente derogación del decreto emitido por el presidente Luis Abinader, el cual prohibía la entrada de arroz estadounidense (hasta un tope de 23,300 toneladas) e imponía un gravamen del 99% al grano proveniente de dicha nación.
En entrevista para el programa Matinal, Marcelo Reyes, representante arrocero de la región del Cibao y directivo de la Federación Nacional de Arroceros (FENARROZ), advirtió que la medida generará un grave impacto económico no solo en la producción de arroz, sino en toda la estructura agrícola del país.
De acuerdo con Reyes, la entrada de arroz importado provocará que aproximadamente 1.3 millones de tareas destinadas al cultivo de arroz tengan que ser reconvertidas a otros rubros como plátano, yuca y batata. Esta sobreoferta de otros productos deprimirá sus precios de venta, llevando a la quiebra generalizada a los productores agrícolas a nivel nacional.
«Si el tratado se efectúa tal como está escrito, será un ‘ciclón batatero’ para todo el sistema agrícola nacional. La reconversión forzada de tierras destruirá la rentabilidad de otros cultivos y arrastrará a la quiebra a los productores de todo el país», afirmó Marcelo Reyes.
El representante del sector aclaró que, aunque se esperaba un proceso de renegociación o diálogo formal mediante la comisión creada en torno a FENARROZ, la medida se tomó de forma intempestiva. Según el dirigente, la disposición responde a presiones comerciales externas sobre las autoridades gubernamentales.
El gremio de arroceros califica esta disposición como un golpe directo a la sostenibilidad del campo dominicano y hace un llamado al Gobierno para que reevalúe las condiciones que protejan la seguridad alimentaria y el sustento de miles de familias rurales.
