Con el anillo escurriéndose entre sus dedos, los Spurs salieron a la desesperada, haciéndose dueños del arranque del partido. Fue el ‘show’ de Stephon Castle, que al descanso sumaba 18 puntos, por encima de los 15 de Wembanyama, al que Karl-Anthony Towns volvió a poner en problemas por momentos con un partido muy físico.
Los Spurs cerraron el primer cuarto con un 22-33 que daba lugar a la esperanza, pero los Knicks respondieron con un 42-24 en el segundo, para irse al descanso 64-57. Una pequeña muestra de unos Knicks con 13 victorias seguidas que van lanzados al título.
Jalen Brunson con un triple a 4:18 había puesto a los Knicks con ventaja por primera vez con 50-49. OG Anunoby y Josh Hart escudaron a Brunson en ese segundo cuarto casi perfecto de Nueva York.
