Redacción.- El petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este martes con una subida del 4,4 %, hasta los 105,83 dólares el barril, alcanzando así su precio de cierre más alto desde mayo.
Al término de la sesión en Nueva York, los contratos de futuros del WTI para entrega en octubre, de referencia en Estados Unidos, ganaron 4,44 dólares frente al cierre de la jornada anterior.
El avance del crudo estuvo impulsado por informaciones que señalan que Arabia Saudí canceló entregas de petróleo a clientes europeos previstas para septiembre, debido al cierre de un importante oleoducto tras sufrir varios ataques con drones procedentes de Irak.
El oleoducto Este-Oeste, ubicado en las regiones de Riad y Medina, fue blanco de «múltiples ataques en la mañana del jueves 10 de septiembre de 2026», por lo que fue cerrado como medida de precaución, según informó el pasado viernes el Ministerio de Energía saudí.
La infraestructura tiene capacidad para transportar aproximadamente siete millones de barriles de crudo al día y constituye una de las principales rutas de suministro hacia los mercados internacionales, especialmente en medio de las actuales tensiones en el estrecho de Ormuz.
Analistas de Goldman Sachs señalaron este martes que los ataques contra infraestructuras petroleras representan «una escalada significativa del conflicto» y aumentan la posibilidad de un escenario de mayores precios del crudo.
A esta situación se suma que los rebeldes hutíes de Yemen aseguraron el lunes haber atacado «con decenas de misiles y drones» una base aérea ubicada en el sur de Arabia Saudí, afirmando que el ataque tuvo un «impacto preciso y directo».
El portavoz militar hutí, Yahya Sarea, afirmó que el objetivo fue la base aérea Rey Khalid, en la provincia de Khamis Mushait, en el sur del reino saudí.
Los hutíes, respaldados por Irán, son considerados uno de los principales actores del conflicto en Yemen y han intensificado su ofensiva en la costa occidental del país, mientras las fuerzas del Gobierno yemení internacionalmente reconocido han experimentado retrocesos en las últimas semanas.
El repunte del petróleo se produce en un contexto de crecientes riesgos para el suministro mundial de crudo, derivados de los ataques contra infraestructura energética y las tensiones militares en la región.
